Un colorete líquido de textura ligera y fluida, para pieles que ya no llevan bien los acabados densos. Se funde al instante y devuelve al rostro un rubor natural, el mismo que da el buen descanso o el aire libre. No es color aplicado: es color que parece tuyo.
Su fórmula fluida e hidratante se difumina sin esfuerzo con los dedos, la brocha o la esponja, y se integra en la piel sin acumularse en líneas ni poros. El resultado es un efecto buena cara inmediato, con dimensión y luz, sin brillos y sin sensación de máscara.
Modulas la intensidad a tu gusto: un velo discreto para el día, un tono más presente cuando la ocasión lo pide. Y aguanta las horas sin apagarse, con un acabado uniforme, cómodo e hidratado de la mañana a la noche.